viernes, 18 de octubre de 2013

El espejo de la vida ¿Te has asomado?

Hoy os traigo este relato que leí hace un tiempo, tengo que decir que no tengo el honor de saber quién lo escribió, aprovecho desde aquí a que, si alguien sabe su autor me lo diga, a mi me llegó muy hondo e invita a una gran reflexión, espero que os guste y ayude tanto como a mí.

En una gran empresa, un día, cuando los empleados llegaron a trabajar, encontraron en recepción un enorme letrero en el que estaba escrito: “Ayer falleció la persona que impedía tu crecimiento en esta empresa. Está invitado al velatorio”.
Al principio, todos se entristecieron por la muerte de uno de sus compañeros, aunque después comenzaron  a sentir curiosidad por saber quién era el que estaba impidiendo el crecimiento de sus compañeros en la empresa.
La agitación era tan grande, que fue necesario llamar a los de seguridad para organizar la fila de los asistentes al velatorio.
Conforme las personas iban acercándose al ataúd, la excitación aumentaba.     ¿Quién será el que estaba impidiendo mi progreso? ¡¡El pobre infeliz murió!!
Uno a uno los empleados se aproximaban al ataúd, miraban al difunto y tragaban seco. Se quedaban unos minutos en el más absoluto silencio, como si les hubieran tocado lo más profundo del alma.
Pues bien, en el fondo del ataúd había un espejo… cada uno se veía a sí mismo con el siguiente letrero: “Sólo existe una persona capaz de limitar tu crecimiento y eres TU MISMO”
Tu vida no cambia cuando: cambia tu jefe, cuando tus amigos cambian, cuando tus padres cambian, cuando tu pareja cambia.
Tu vida cambia cuando tú cambias, eres el único responsable por ella.
El mundo es como un espejo, que devuelve a cada persona el reflejo de sus propios pensamientos.

La manera como tu afrontes la vida es lo que marca la diferencia.

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domingo, 13 de octubre de 2013

¿Dónde te estás enfocando?

ENFOCARNOS EN EL PROBLEMA Y NO EN LA SOLUCIÓN.

Cuando sólo vemos problemas, nos refugiamos en ellos, muchas veces, cuando conversamos con otras personas, sólo estamos pensando en lo nuestro, porque nuestro problema siempre es mayor que el del otro, es el “Yo más”.

Lleva el problema a otro plano, céntrate en la solución, esto te dará la pauta para superarlo.

Enfocarse en las soluciones es una forma inteligente de enfrentar la vida,  igual que  no es posible ver al mismo tiempo la cara y la cruz de una moneda, tampoco es posible ver el problema y la solución al mismo tiempo,¿qué eliges ver? ¿Eres de los que ven problemas por todas partes? o ¿prefieres encontrar soluciones?
Si eliges enfocarte en las soluciones, tienes que tratar de hacer fácil el día a día, es una manera proactiva de vivir, de responsabilizarte de tus propios actos. Los problemas te paralizan interiormente, centrarte en las soluciones es lo que te moviliza.
El problema, es el síntoma que se manifiesta cuando hay un trastorno, es una evidencia de que algo no está funcionando adecuadamente, necesita una solución, una persona inteligente, tiene que detectar esta situación y considerarla como una oportunidad de mejora.
Al enfocarte en las soluciones, los problemas desaparecen y son simplemente, situaciones a resolver, para la cuales, tienes múltiples herramientas que la vida pone a tu disposición.
Si sólo ves los problemas, no encontrarás soluciones, si te enfocas en las soluciones, seguramente las encontrarás.

domingo, 6 de octubre de 2013

¿Nos limitan los prejuicios?

Lo primero a analizar es el significado de la palabra Pre-Juicio: juzgamos desde nuestro punto de vista (convencidos de que es el único y certero) a alguien, sin dar la oportunidad de argumentar su posición, ya que la realidad es como yo digo, porque es así.
Los prejuicios nos impiden ver más allá de las personas, nos limitan, perdemos muchas oportunidades de desarrollarnos. Olvídate de los prejuicios, no sirven, al menos da la oportunidad a la otra persona de argumentar, trata de comprender, a veces a quién más prejuzgamos o directamente juzgamos, es la persona que más te podría ayudar.

 “Es más fácil destruir un átomo que destruir un prejuicio”
Albert Eisntein




Cómo utilizamos los prejuicios
Un prejuicio es un arma muy poderosa, lo defendemos con uñas y dientes, cuando interactuamos con otras personas, tenemos varias maneras de utilizar nuestros prejuicios:

·       Conversaciones de juicios personales: es una de las conversaciones más frecuentes, no nos llevan a ninguna parte, nos limitamos a dar nuestra descripción de la persona en cuestión, sin abrir la mente a una comprensión y... ya está prejuzgada ¿qué necesidad tengo de escucharla si yo tengo la razón?

·       Conversaciones quejicas: son todo tipo de conversaciones que generamos normalmente, cuando tenemos un problema, en ellas culpamos a todo el mundo, excepto a nosotros mismos de lo que nos está pasando, cuántas veces decimos, la culpa es de mi jefe, es de la crisis, es de mi mujer/marido, es del vecino, la mala suerte, que se yo qué infinidad de culpables somos capaces de encontrar. Por otro lado, podemos tomar el camino opuesto, culparnos a nosotros mismos exageradamente.

Pautas para deshacerte de los prejuicios.
Eliminar los prejuicios, es una tarea difícil, para deshacerte de ellos, hay que empezar de cero, es decir, aprender a desaprender, debemos de cuestionarnos cada una de nuestras formas de actuar, abrir nuestra mente a nuevas ideas, conceptos, saber que no siempre tenemos la razón, no te limites, te estás perdiendo una inmensidad de oportunidades.

Trabaja sobre el concepto “comprender a los demás, para que te comprendan a ti”, si eres capaz de hacerlo, tienes garantizado el éxito.

Te voy a contar una experiencia personal que tuve al respecto:

Uno de mis hijos, de 14 años, se tiñó el pelo de rojo, al día siguiente teníamos previsto ir a visitar a los abuelos, pero él estaba intranquilo, me comentó: “mamá, que van a pensar los abuelos de mi” a lo que yo le contesté, lo primero que tienes que hacer es comprender a tus abuelos, son de otra generación, pueden asociar que un chico con el pelo rojo, sea que no va por el camino adecuado, aunque ellos te conocen, saben cómo eres y te quieren. Si tú eres capaz de comprender eso, ellos comprenderán que a ti te gusta llevar el pelo así y no tiene nada que ver con cómo tú eres.

Cuando llegamos a casa de los abuelos, la primera reacción de ellos fue de sorpresa, pero surgió la conversación y todos se comprendieron.

Puede visitarme en:



domingo, 29 de septiembre de 2013

¿Te conoces a ti mismo?

CONOCERNOS A NOSOTROS MISMOS. ¿Te atreves?

¿Y si descubro que no me gusta quién realmente soy?

 En general, actuamos según nuestro guión de vida, creado en la más tierna infancia. Piensa que Tú eres el dueño de tu destino, ese guión lo puedes cambiar y así serás, quien tú realmente quieres ser.

Desde pequeños seguimos unos patrones de conducta, actuamos tal y como nos hemos creído que somos, si de pequeño eras el “tímido de la familia”, “el travieso”, “el perfecto”,  acabamos siendo precisamente eso.

Tenemos la creencia de que nuestra actitud ante la vida, ya está marcada y definida desde la niñez y la adolescencia, que no se puede cambiar, imagínate que yo soy por ejemplo, la tímida de la familia, ¿qué crees que pensarían mis familiares, si de repente tuviese actitudes muy sociales? Pensarían que me pasa algo, que esa conducta no es normal en mí. ¿Qué es y qué no es normal?

Cómo superar el miedo a conocerse uno mismo:

·       Te animo a que trabajes sobre estas tres preguntas, ¿quién soy yo? ¿para qué estoy aquí? ¿cuál es mi misión en la vida? Te costará responder, no querrás hacerlo o no sabrás por dónde empezar, no desesperes, todos los que hemos pasado por ahí sabemos lo difícil que es, ve a tu ritmo, verás como poco a poco te empiezas a descubrir tu yo, que está oculto tras una máscara.

·       Deja de culpar a los demás de las cosas de tu pasado, piensa que hicieron todo lo mejor posible para ti.

·       Escribe en una hoja, todas tus quejas, resentimientos y rencores del pasado, una vez lo tengas, rómpelo en mil pedazos, o quémalo si lo prefieres, notarás la carga tan pesada que te quitas de encima.

El ejercicio que te propongo para superar este miedo es el siguiente:
Ya sé, te hago escribir mucho, pero es un método que ayuda a la reflexión y además queda por escrito y tenemos la oportunidad de volverlo a leer siempre que queramos.

Bueno, al grano, este ejercicio lo llamo “La máscara de mi vida” se trata de redactar lo más explícitamente posible con qué máscara/s te muestras ante la vida, muchos tenemos varias máscaras, según el ambiente en el que nos movemos, es el yo externo, que capa a capa envuelve al yo interno, tengo que decirte, que también te costará realizarlo, pero no te pares, una vez acabado te sentirás orgulloso de ti mismo.


Si tienes a alguien de mucha confianza, te recomiendo que se lo leas en voz alta, y que después te de su feedback, merece la pena la experiencia, cuando yo realicé este ejercicio, lo leí ante un grupo de 15 personas, fue un trago duro, pero vencí muchos miedos, por fin me quité las máscaras que me pesaban toneladas, creo recordar que eran de hierro, la sensación de alivio y libertad que encontré  para ser yo misma, a día de hoy no la he podido comparar con nada.

lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Existe el miedo al éxito? Descúbrelo

MIEDO AL ÉXITO 

Si, suena extraño, pero existe, se basa en cómo nos puede afectar en nuestro día a día, si seremos capaces de gestionarlo. El éxito empieza por uno mismo, lidérate a ti mismo, ese es tu éxito personal, cuando lo consigas, lo demás llegará solo.



El éxito nos puede dar miedo en los siguientes supuestos:

·     Tenemos muy grabada a fuego la creencia de “más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer”  lo hemos oído decir desde que somos pequeños y por ello nos creemos que lo bueno por conocer, podría ser malo, nos produce miedo. Urgente, cambia esta creencia por “si lo que está por venir puede ser bueno, ¿por qué no probarlo?”.

·     A mayor éxito, mayores responsabilidades y entonces nos acecha el miedo en forma de ¿seré capaz de mantener este nivel de responsabilidad? ¿Merecerá la pena? De nuevo me paralizo, me quedo en mi zona de confort, ahí no asumo riesgos.

·       Creemos que nosotros no podemos tener éxito, que no nos lo merecemos y que además en caso de obtenerlo, podríamos provocar envidias a gente cercana y como consecuencia que se deteriorase la relación.

·       Otra manera que tiene de aparecer el miedo al éxito, es que si realmente lo conseguimos, creemos que tenemos que dar explicaciones de por qué no lo tuvimos antes, mostraría que en un momento dado fuimos más vulnerables.

Cómo superar el miedo al éxito:

Te propongo un ejercicio, escribe en una hoja tu definición de miedo al éxito, a continuación, escribe qué razones tienes para dicho miedo, qué te impide superar ése miedo.

Una vez lo tengas escrito, te vas a meter en el papel de tu mejor amigo/a, en quien tienes plena confianza y le cuentas tus cosas, ¿qué crees que te diría si le contases lo que has escrito?, manos a la obra, escríbelo, usa tu imaginación y sobre todo se lo más objetivo posible.


Te recomiendo guardar la hoja que acabas de escribir, y en los momentos de flaqueza, que de vez en cuando aparecen, ya que somos humanos, lo saques, lo leas y encuentres la suficiente motivación para seguir adelante, actúa como si no tuvieras miedo, disfrutarás de los resultados.


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